La juventud en este país.


Nosotros buscamos el cambio, nosotros somos el cambio.

El progreso social debe estar ligado al progreso de la juventud, encargada de llevar las riendas futuras de estepaís, de nuestro país. De este modo, si estepaís quiere crecer de forma potencial durante los próximos años deberá prestar una atención más que especial al desarrollo de las generaciones más jóvenes. Aunque las causas pueden ser varias y totalmente aceptables no se puede tolerar ni aceptar que se deje de lado a toda una generación para fomentar el crecimiento actual, que por otro lado, no estamos notando. Futuro. Futuro. Por favor, futuro.
No se atreva a no tomarme en serio porque dentro de unos años seré yo quien decida su futuro, señor.
Los pilares sobre los que considero que tiene que asentarse una política social en la que prime, o al menos figure como elemento a conseguir, el bienestar juvenil son: el deporte, la educación y el medio ambiente. Podríamos proponer estos tres campos como motores principales que enciendan el afán creativo de la juventud y estimule su participación en la toma de decisiones en asuntos de importancia nacional. Porque si por un lado quiero llamar la atención al gobierno de estepaís para que fije la vista en nosotros, los jóvenes de un futuro mejor, como principales responsables del bienestar al que siempre, SIEMPRE, debemos aspirar, también quiero volverme hacia todos aquellos jóvenes que dan la espalda a la política dando la espalda también a un país al que, queramos o no, pertenecemos, y que nos representa; la juventud necesita recuperar los valores nacionalistas (evitando la exaltación de los mismos, no me lapiden todavía) para que sienta deseos de participar en el cambio. La política ha sido horriblemente empañada de corrupción y fanatismo por unos personajes que nos miran despóticamente desde sus ridículos tronos. Pero tengo algo que deciros, señores payasos: ustedes no me representan, como tampoco representan a la política entendida como orden necesario. Vamos a cambiar el concepto de política y vamos a hacer de él algo maravilloso, con lo que identificarnos y con lo que sentirnos de veras a gusto. Todos juntos.
A partir de estos tres pilares surgirán otra serie de infraestructuras como pueden ser la sanidad, el ocio, la política exterior, la economía y demás, que irán apareciendo una vez que la triada principal se exponga a diferentes problemas a los que enfrentar una situación respetable, democrática, sujeta a cambio y que no priorice las necesidades de las superestructuras ante las del proletariado o juventud en este caso. Respetable a la hora de aplicar una normativa que compatibilice el respeto de cualquier raza, sexo o religión y no crear así disparidades de cualquier tipo que pueden fragmentar este caminar hacia el futuro (divide y vencerás: nos dividen y nos enfrentan. Que no nos engañen). Democrática para poder considerar la opinión de todos y a su vez esté sujeta a cambio si eso cree conveniente el consenso general. Y que no priorice las necesidades de las superestructuras como la política, el dinero, las clases sociales o la religión para satisfacer los dos puntos anteriores. Los valores de las generaciones más jóvenes, alejadas de toda manipulación ideológica vivida con anterioridad en estepaís, deben nutrirse del respeto e igualdad social, además de la necesidad de cooperación y de obligación de someter a la asamblea general todo cambio legislativo. Y para esto se necesita del desarrollo de estos pilares que pasaré a analizar ahora:


-El deporte. Resulta un tópico decir que el deporte es el complemento perfecto para una vida sana que permita desarrollar un cuerpo sano (y ya saben eso de “cuerpo sano, mente sana”) pero yo no estoy dispuesto a hacer aquí una apología de la vida sana, porque ni por asomo llevo una vida así. El deporte no es solo eso: el deporte también sirve para inculcar a la juventud el afán competitivo que necesitará en el día a día de su vida laboral, el afán de querer crecer más y de no ponerse límites, sino objetivos. Sólo con la práctica del deporte desde temprana edad, y tomando las precauciones lógicas para evitar que este afán se convierta en fanatismo, se asumirán los valores competitivos necesarios para poder interactuar en el mundo empresarial y hacerse un hueco en la vida laboral, y en la vida en general. También es importante a la hora de enseñar a los niños o a los jóvenes como yo a participar en equipo, a realizar actividades en equipo en las que cada miembro del mismo tiene una responsabilidad que debe llevar a cabo con la interrelación de todos y el apoyo hacia el compañero.
El practicar algún tipo de deporte en grupo me enseña que si pretendo hacer algo al margen del grupo las posibilidades de mi fracaso son muy altas en comparación a las de mis compañeros, que yo y sólo yo soy el responsable de todos mis actos, ya sean buenos o malos: que si hoy no he conseguido mi objetivo es solo culpa mía porque no he entrenado lo suficiente o solo pensaba en mí mismo, y que si he conseguido cumplir mi objetivo ha sido gracias al empeño que he puesto en cada entrenamiento, sin olvidar a toda esa gente que siempre ha estado a mi lado ayudándome a conseguirlo. Enseña también que si un compañero ocupa nuestro lugar es porque él lo ha hecho mejor que nosotros, y que si yo estoy en el lugar de mi compañero es porque yo lo merezco más que él: si hoy yo no juego y mi compañero juega por mi es porque él ha puesto más esfuerzo en los entrenamientos que yo. Me enseña que el rival merece todo nuestro respeto, pues sólo es un hombre como yo con unos colores distintos, y hasta que no se echen las cartas sobre la mesa todos estamos igualados. Enseña que en un trabajo en grupo debo dejarme guiar, y que si mi entrenador decide que no entro en el grupo es porque yo solo pensaba en mí mismo mientras que él pensaba en el colectivo. Enseña que ganar está bien, está muy bien, pero se debe celebrar con moderación y respeto al contrario, y que perder duele, y duele de verdad, pero nos permite valorar aún más las victorias.
En general, el deporte enseña a la juventud los valores básicos del trabajo en equipo, que se debe aprender de todos los que influyan en nuestra vida, que si miramos por nosotros mismos jamás obtendremos nada de valor, y que los reproches y las escusas no sirven absolutamente para nada.
Estar enfadado es un lastre, es una escusa, no sirve de nada. Sal al campo y disfruta, aprende y respeta. Ese es el verdadero JUEGO.

-La educación. No me equivocaré al decir que la educación y formación de la juventud es algo esencial para el futuro de un país, de estepaís. Los futuros abogados, ministros, médicos e incluso albañiles y obreros saldrán de las aulas de nuestros colegios e institutos. Ante todo debe ser prioritario mantener la educación como un bien público, para no convertir a España en el país inmovilista que ya fue durante mucho tiempo con el franquismo. El hijo de un obrero tiene el mismo derecho a optar a una educación decente que el hijo de un banquero, no podemos discriminar a nadie por sus condiciones económicas y familiares. De este modo, la educación y su carácter público deben ser un objetivo primordial para cualquier gobierno, sea de derecha o de izquierdas (misma mierda con distinto nombre).
Mucha gente habla de que los jóvenes de hoy en día desaprovechan las oportunidades que se les están dando y abandonan muy pronto los estudios. Quizás sea cierto, es posible que sea cierto, seguramente sea cierto. Pero entre ese (alto) porcentaje de fracaso escolar hay un grupo de jóvenes que quieren y desean formarse para sacar adelante a su país. Esa gente tiene un gran potencial que se ha visto reducido tanto por los que abandonan los estudios como por esos que critican la pasividad juvenil. No podemos hacer que paguen justos por pecadores, se puede combatir el fracaso escolar con el apoyo desde la infancia y la concienciación de los padres, que obviamente es muy importante en este aspecto. Si este fracaso continúa soy partidario de separar a los chicos/as más problemáticos en aulas aparte para que no entorpezcan el ritmo de aprendizaje de aquellos que si desean estudiar. Esos diamantes en bruto merecen más posibilidades que el resto, porque de ellos dependeremos en el mañana. La educación debe ser, fundamentalmente y ante todo, laica y mixta, para permitir el aprendizaje paralelo a la libertad de religión, sexo y raza.

El sistema educativo ha evolucionado de la mano de la sociedad y ha derivado en una especie de sistema de producción industrializado: a una escuela entran niños por enseñar y salen al cabo de los años jóvenes con unos conocimientos metidos a presión en la cabeza, con normas, cánones, patrones y leyes establecidas como buenas, cuando posiblemente estas no lo sean tanto. Con esta industrialización se los obliga al aprendizaje de una serie de conocimientos que se toman como válidos y necesarios para una vida laboral posterior, y se los impone un modo de estudio que impide la libertad de elección, coartando el potencial bruto de los alumnos. Es decir, a las escuelas entran materias primas y de ellas salen productos terminados a los que se los han aplicado una serie de conocimientos y normas que permiten tenerlos controlados.
Por ello exijo un cambio del paradigma educativo para evitar esta estandarización de los conocimientos válidos y los no válidos (aquí se puede considerar la idea de desechar la religión de las aulas al no tomarlo como algo válido o necesario para la vida laboral, o al menos como algo aún por demostrar), que fomente la creatividad y permita a los jóvenes tener muchas más posibilidades y soluciones ante un problema que no sólo contemple una única solución siempre impuesta por este sistema, estepaís. Así tendremos una juventud que actuará de manera convergente, con mayor facilidad para resolver problemas y con una capacidad de reflexión y comprensión más alta. Una forma de conseguir todo esto sería potenciar el interés por las artes (literatura, música, escultura, pintura…) entre los jóvenes para ganar en realidad abstracta.

-El medio ambiente. El cuidado de la naturaleza como mejor estímulo para lograr la madurez intelectual de los más pequeños y su sano futuro. El medio ambiente es casi como una parte de nosotros mismos en la medida en que necesitamos cuidarlo y respetarlo para poder seguir viviendo de forma satisfactoria, sin ningún tipo de problemas derivados del mal uso del mismo; es una parte de nosotros mismos que requiere mayor dedicación debido a su rápida desaparición en busca de beneficios (beneficios para unos pocos, como casi todos los beneficios que pueden sacarse dentro de un sistema capitalista).
Si queremos ofrecer a nuestros jóvenes un futuro plagado de sueños y recursos es primordial que se los enseñe a cuidar el medio ambiente, y para ello, obviamente, debemos dar ejemplo y preservarlo.

Eduardo Gutiérrez Guitiérrez

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