¨Ahoora que empezaba a estarr acostumbrado a algoo¨
Rapsus Ogala
Pasar por el cielo.
El cielo
lejano e impalpable.
Pasar por el cielo.
Ver la tierra y su lejana vida
dejar de retornar.
Dejar
retornar.
Máquinas que rompen el sonido.
La voluntad
burbujas en el tiempo de vuelo
inmóvil y algo confusa,
mientras, la titánica manada de nubes
acecha un viaje de vuelta.
La caliente tensión
me da remembranza, sabor
del corazón de los lugares
olor a infusión y a jamón
Tú vendrás con el aire de la lluvia, sazón
majestuosa y brillante
contando mitos de cuerpo presente.
Amor
La profecía es siempre.
Humedad bendita
y acudir a despedirme.
Tan solo mirar,
encomendar la redundancia plena
hacia mi, hacia qué.
Al niño.
No hay más fuerza.
Caer más pronto, o tarde.
Nada más.
Caer, resbalar, caer,
nada más.
Té, limón y cardamomo en la piel
lloro, lloro por no saber aún darte mi mano,
mano que reconoce mi rostro
solo mi rostro, y poder primero mirarte
solo mirarte como es de nosotros.
Y respirar, llévese el suspiro al mundo hilo
respirar, respirar, destinar, a lo lejos aquí
y en otro tiempo, aquí ya no
respirar y ver, déjà vu.
Ahonda el nuevo estadio
es bello el relieve y ya cercano
no importa el asiento de al lado.
Turbulencias e idas de fuel
el pavimento espera al coloso volador desconsolado.
Contacto, violencia, suelo y fuerza
dejan escapar gritos finos y hiel
velocidad sedienta,
barajas, el Prat y Barna ayer
en Valladolid, en una juguetona tetería
o echándose de nuevo a la mar
sin más que hacer.
Un duro aterrizaje
el cuerpo de un lince
lleno de señales.
Vuelvo a ver,
responsable y olvidante,
centrarte en tu deber,
no olvidar el querer
Ser, en todo momento fiel
a la armonía entre tu voluntad
y mamá tierra, madre earth…
Ollie de Ninfo
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