SE TRATA DE SEGUIR AHÍ.

-Yo, condenado a ser absuelto irremediablemente por la Maga que me juzga sin saberlo. Ah, déjame entrar,
déjame ver algún día como ven tus ojos.- Julio Cortázar en Rayuela

Un poema así, todo seguido, no ser explícito en el propio devenir del sentido, ser o no
ser, he ahí a Shakespeare, Sa-qes-pe-a-re. Recurso de angustia en el mundo de opresión
del loco hombre loco, sí, sí, del lobo hombre loco. No importa, el loco mundo, las
vanguardias, o las carreras de sueños, Julito Cortázar o el simbolismo del Dasein, no
importa, carrera de locos por destruir este apartado rincón del universo centelleante, la
locura de la cordura y el sublime devenir de las formas del espíritu en un apocalipsis
limitado, verificable, amargamente paradigmático del hombre histórico, no importa. Las
prisas de los viajes y la relatividad general, el tiempo invariable, objetivo, imposible, es
tan frío aquí como en la Conchinchina vietnamita, turismo sexual fluctuando por la
inflación, desde dentro del sistema, y yo, buscando el extrarradio, la guía, el criterio
ideal, el Bien, Oh Dios, el Bien, Cristo y la Belleza. El agotamiento del mundo,
traicionero, nos revienta el corazón felizmente, a priori, sin posibilidades reales de
realización trascendental, entre los fundamentos y los –ísmos, pañuelos de mucosas
matutinas como demostración, absurdo, lovely agony que encaja con el pedantísimo
decálogo del poeta, de un poeta. John, John, How deep is your love… cuan profundo ¿la
verdad está en el fondo, en las profundidades, en lo alto de aquel tejado tan terrible y
profundo? Regreso al seno materno, Freud también es profundo, regreso, de alguna
manera, se ha de dar un regreso, todos los indicios detectados, intuitivos senderos
internacionales, secretos pasadizos en la temporalidad, amistades volatineras, entre
rascacielos sin red salvavidas, loco mundo de vida en riesgo, todos los indicios implican
un regreso y un fracaso. Oh, how, how deep is la individualidad moderna,
postideológica, inverosímil en la baja Edad Media, cuan profunda la permanencia, la
cantidad de presencia, el estilo, puta de lujo, cuan profundo es el calor de tu coño,
building on fire? El estilo, el estilo, absurdo, locos mundos de cuerdos, por mí y por mi
polla, me pongo cachondo escribiendo, como Bukowski, y como Bukowski apesto a
encías negras y a corazón roto y a sexo enfermo, inútil, halito de justificación, negación
de la determinación, sexo sucio, so fucking nasty sex bitch, si, si joder, lo conseguí, lo
conseguí. Vida como búsqueda y como pérdida, sin fe en alternativas, pesimismo anti-
nihilista, las doce del medio día están próximas, muerte a Sartre y Camus, muerte al
hombre, ¡muerte!, y mucho amor, con mucho amor se riegan los camposantos, pero el
periodo de tiempo para la exhumación de un ser querido abandonado en una fosa común
no suele transgredir los cinco años y encima hay que apoquinar los gastos funerarios al
ayuntamiento en cuestión: Houellebecq y su caustico humor. Ya ha pasado otro día.
Ellos no me han llamado y he deducido que habrán dedicado el día a profundizar en sus
respectivas anatomías. Soy un maestro del eufemismo, un ilusionista lingüístico, un
auténtico follapalabras. Pero las palabras no quieren tocármela, son tan viejas y tan
resabiadas que todo lo placentero que pueden aportar es una pasividad rígida, como la
muerte. ¡Oh Dios mío, ¿cómo tendrá el coñete?! Intervención divina por un poquillo de
amor ¿es tan descabellada la idea? Lenny Bruce interpretado por Dustin Hoffman:



Venga, porfa, tócamela, ya nunca me la tocas. No importa, loco, mundo de lobos, los
animales inteligentes hubieron de perecer.

Introducción a la revelación

¿Es más cobarde negar una posible, racional, aunque altamente inverosímil grandeza
espiritual, o dejarse llevar por una oscura posibilidad voluntariamente ascendida al
rango de certeza, de luz inmaculada? ¿Hacer de Dios un títere de representaciones
ansiosas, o convertir al hombre en el animal estúpido por excelencia? ¿El Creador como
una necesidad caduca, ahora que nuestra autonomía es plenamente consciente de sí
misma y de sus prejuicios? ¿O bien las criaturas inteligentes subyugadas al paroxismo
de su propia inteligencia desatada?

La respuesta sería una pura convicción y a mí, a nosotros, no nos están permitidas, más
que de forma circunstancial y oportunista. Del mismo modo una autoridad indiscutible,
como lo es la ansiedad, nos exige aprovechar toda oportunidad –por limitada y remota
que sea- de hacernos esta pregunta y asesinar sistemáticamente toda respuesta que no
sea enteramente satisfactoria. Responder es ceder, es venderse, es abandonar, es aceptar
la muerte tal y como es; definitivamente, es trascender por cobardía hacia un tipo de
negación. ¿Es más cobarde Dios o el hombre? La pregunta es absurda en tanto los dos
sujetos presupuestos son indemostrables. Kant you can’t hide… no puede jamás
contemplarse un término medio.

¿El límite o el exceso?
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Observaciones de biblioteca

1

Que duro, quererse y no poder
cantarlo, por unos valores impíos y débiles.
Que las palabras contradigan por moda
al imperio de un corazón ciego y atemporal
Explicaciones que roban el valor
de una sonrisa íntima, que se sabe sola
Y ante todo, una continua negación
en forma de valores impíos y débiles.

¿El amor? Existe, pero…
¿es la expresión de la
dominación del patriarcado?
Iros a tomar por culo joder.

2

Un debilísimo esfuerzo me parece imposible
Aun así lo intento, me lo creo; no muero.
Tengo que escribir para la revista, además;
me pregunto ¿valdrá esto? ¿Valdrá algo?

Y aquí estoy, en una biblioteca, como si…

Me siento responsable, pero busco miradas
de bellas mujeres y hombres interesantes
y la responsabilidad crece hacia el desprecio
entremezclado con una necesidad infinita.
Si pudiese fumar en este panteón de la cultura…
Debería dejarlo joder, debería ir al médico
hacerme un lavado de cerebro, volver a nacer
descuidando la idea del eterno retorno

Me detengo a escuchar, siento el escalofrío
que me recuerda la imposibilidad cruel
de un descanso de la experiencia vital;
Oigo tecleos, cremalleras, susurros, folios;
La biblioteca respira y el aire apesta.

Sabiduría, el motivo de esta espera absurda,
opresiva, ante la rendición de los estudiantes
Mis padres esperan en casa a su hijo
pero ni tengo casa, ni el mundo me espera
Sí, el mundo como casa derruida.

Ya no sé que deseo: ¿la decadencia del
valor del significado? ¿La presión intensa del
estilo? ¿Sexo, amor, libertad, riqueza, muerte?
Deseo leer y crear a la vez.

David Álvarez García

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