UNDÉCIMO NÚMERO

Undécimo Número

ENERO DE 2014


Nota del editor.

¿Sabéis qué? Yo hace un año no estaba haciendo esto que hago ahora. Hace un año, ni imaginaría que un proyecto como este fuera real y funcionara de forma independiente. Pero creo, sinceramente, que me hubiera gustado la idea, como me gustó hace algo menos de un año. Es cierto que muchas veces nos podemos sentir abrumados por el peso de muchas cosas. Normalmente cada uno de nosotros va cayendo porque esa ilusión que se mantiene, esa esperanza como autoengaño, se apaga y uno decae, decide morir y muere lento hacia el conformismo del que no hace nada, o de la muerte doble del que se dice, al menos lo intenté. Menos mal que estos casos son aislados y no una epidemia, aunque esta enfermedad se haya robado a más de la mitad de la población que ya no pudo seguir y colocó en su parcela social, se acurrucó cambiando el auto engaño de bando, ahora no cumplimos sueños, confiamos en el sistema. Los que, con un poco de suerte, un día les pica la familia, por ejemplo, se mueven un poco, chocan las paredes con los muslos dormidos y se dicen, hasta aquí llegué, pero estoy seguro de que eso, igual que lo fue antes, no puede cambiar. Gracias a todos aquellos que no vivís esto que relato en vuestra alma, aquellos que no dicen ya lo intenté, sino sigo intentando. Y gracias a todos los demás, porque sin vosotros no tendría demasiado sentido seguir gritando; supongo que todos gritaríais.

Enero y ya van once. Así Vivimos y Así Gritamos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario