ves y entrevives.
Solemos ser canción,
si sabemos escucharnos
el tempo se entrelaza
para un nuevo tiempo.
Ese canto ha tomado toda su amplitud
lo escuchamos mientras respiramos
en el presente,
mariposa de los ojos.
Eh, no, no me miréis de ese modo,
será solo esto lo que veáis,
cuando alcéis la testa
en el principio del como,
aun la distancia al cuando
aun el feo tedio, o hasta el odio,
será solo esto lo que veáis.
Y no temáis
no le deis hambre a ese nervio.
La cadencia espera entera
a ser tocada
en el corazón.
¡La levedad perfecta!
¡Lo bello interno, fuera
yéndose!; y yendo
el cuidado del son de uno
hacia darse el tono.
Palomas ambas que jugáis
frente a la risa morada.
El mástil del corazón al cielo
madera del alma hacia la espalda,
sola intuición realizada,
solas voz y guitarra;
sonaban a la puerta de un templo
el músico y el poeta de vuelta, de madrugada
haciendo que se hiciera más de día
como si la fiesta que traían tardía
al mismo día realzara.
Que al llegarles la lluvia
reciben el cálido cáliz que son.
Del que llega lejos y se siente hermanado
del pisar el otoño en su tierra
de un pájaro rojo que renace de entre el hélix
y dejar de ser muerte,
ellos que son belleza
la cuna de un duende.
Ollie de Ninfo
No hay comentarios:
Publicar un comentario