Aliento y Amparo.

La comida a un hambriento,
el hombre noble que le auxilia con su pan.
Por muchas veces que siga hambriento,
tantas veces más le seguirá propiciando pan.

El hambriento plañía poesía,
que el noble con ellas sus sentidos quería deleitar.
Otro día, el noble tenía sed de saber y melancolía.
El hambriento le destapó su más vasto manantial.

Canto

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