Desgobierno Cerebral

La alianza de estos nueve reinos que 
luchan por unir al pueblo y destrozar
la mentira del mundo, será eterna.
Lo juro.
Me he dejado el alma en cada uno de 
mis versos y no me cabe duda de que 
mis compañeros también han soportado
ese mismo peso sobre sus hombros.
Joder,
otra vez sangre
en la puta boca.
Espasmos.
Muerte clínica.
¿Esto es el sueño?
No recuerdo
cómo cojones he
llegado aquí,
no lo recuerdo.
Quiero abandonar
mi cuerpo, no
soporto la presión;
mi cabeza está a
punto de estallar.
Desgobierno cerebral.
Unos nazis reventando
la cabeza de un pobre
chaval a botellazos.
Estoy tirada en un
callejón.
Estoy tirada
y he sido violada
en un callejón.
Sangre por todos lados.
Llora mis penas,
que yo no puedo
parar de reírme.
Los muertos me
seducen desde sus
alcobas de madera.
Desgobierno cerebral.

Soy parecido a nadie
y aún así supiste amarme.
Fuiste mi primer amor.
Todavía lo sigues siendo. No puede cambiarse el primer amor de una persona, ¿no? Quiero
decir: tu primer amor siempre será tu primer amor, no puedes sustituirlo por otro. Eso sería
delito. Pues eso, que sigues siendo mi primer amor.
Sangre en la almohada.
Me he despertado en
una habitación desconocida.
No es mi habitación.
No, es mi habitación.
Qué cuelgue colega.
Desgobierno cerebral.
¿Esto es el sueño?
Duele mucho.
Duele muchísimo.
DOLOR
DOLOR
DOLOR
             SANGRE
             SANGRE
             SANGRE
MUERTE
MUERTE
MUERTE
Desgobierno cerebral.
Una mujer ahogando a sus hijos en el lago; dice que lo hace por amor. Es muy curioso cómo
todo el mundo se cree capaz de hacer atrocidades y buscar disculpa alegando que se hace en
nombre del amor. Yo no quiero actuar en nombre del amor, no creo que en el poder del amor.
Yo actúo y actuaré en el nombre del odio: el odio es mi señor, nada me falta. Las mayores
barbaries que ha cometido el hombre a lo largo de su historia han sido en nombre del amor y
de la libertad; repudio del primero, me compadezco de la segunda.
Creo que moriré aquí.
De esta página en adelante
nada escrito hay.
De esta página en adelante
serán destruidos todos
los templos, serán derribados
todos los sistemas y serán
reducidos a cenizas todos
los intentos de someter mi
voluntad.
Desgobierno cerebral.
Creo que moriré aquí.
Muerte en París.
Lobo hombre en París.
El lobo lamiendo mis heridas,
como Goethe, como el
príncipe de las espinas.
Todos lamen mis heridas.
La política no existe pero es verdad, como Dios, que no existe pero es verdad. Invento del
miedo de los hombres. Dios es como la política: parasita la mente de los hombres hasta
comerse toda su esperanza y dejar a cambio una bolsa de excremento en la puerta: el miedo.
¿Esto es el sueño?
Ya no duele.
Ya no hay golpes
en la cabeza del chaval.
Desgobierno cerebral.
Siempre serás mi primer amor.
Te quiero con locura,
no lo olvides nunca.

Eduardo Gutiérrez Gutiérrez

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